
La Ciudad de México como epicentro del arte: así se vivió la Art Week CDMX 2026
Del 2 al 9 de febrero, Ciudad de México se transformó en la capital del arte contemporáneo de América Latina.
Con más de 125 actividades distribuidas por toda la ciudad y una asistencia estimada de 80,000 personas entre artistas, galeristas, curadores, coleccionistas y visitantes que llegaron específicamente para la semana, la Art Week CDMX 2026 confirmó lo que el mundo del arte ya sabe: esta ciudad no solo participa en la conversación global, la lidera.
Zona Maco: 22 años de ser la feria más grande de Latinoamérica
Centro Citibanamex — 4 al 8 de febrero
La feria más grande y longeva de México regresó para su 22ª edición en el Centro Banamex, al poniente de la ciudad, reuniendo a 200 galerías de 27 países de América, Asia y Europa. Bajo la dirección de su fundadora Zélika García, quien desde 2002 ha convertido a Zona Maco en el eje articulador del mercado del arte latinoamericano, la edición de este año se distinguió por profundizar en narrativas de identidad, memoria y diáspora.
La feria se articuló en cuatro grandes áreas simultáneas: México Arte Contemporáneo, Diseño, Salón del Anticuario y Foto. Dentro de la sección principal, las subsecciones SUR, Arte Moderno y EJES aportaron perspectivas más focalizadas. Particularmente, la sección EJES —dedicada a los temas de migración, movilidad restringida y tensiones geopolíticas— fue curada por primera vez por Aimé Iglesias Lukin desde Buenos Aires.
La gran novedad de esta edición fue FORMA, una nueva iniciativa para proyectos que mezclan arte, diseño y objetos coleccionables, mostrando la disposición de la feria de abrir espacios a nuevos mercados.
En cuanto a las propuestas artísticas más destacadas, la galería OMR articuló un diálogo multisensorial entre materiales tradicionales y técnicas contemporáneas con artistas como Alicja Kwade, Pia Camil y Trevor Paglen. La galería RGR destacó voces desde África, Latinoamérica y más, con obras que exploraban identidad cultural y diáspora.
Entre las piezas más emblemáticas estuvo Vista de la Ciudad de México 1953-1960 de Mathias Goeritz, en poder de la galería La Caja Negra: una síntesis evolutiva de la arquitectura de la metrópolis y una reflexión sobre el agrupamiento caótico de edificios, en la que Goeritz logró contener cinco siglos de historia urbana capitalina. También sobresalieron los anillos de vidrio borosilicato de Sofía Díaz, los candados unidos en una curva de Rafael Lozano-Hemmer, el busto griego de mármol con tatuajes de Apichaya Wannakit y los ladrillos extruidos de Héctor Zamora, en galerías como Labor, Arte Mexicano y Enrique Guerrero.
Más allá del recinto, un highlight inesperado fue la apertura de la colección Jeff McGee en la colonia Condesa, en un espacio diseñado por el arquitecto Carlos Zedillo, así como la exhibición de Félix González-Torres en la icónica Cuadra San Cristóbal —la creación de Luis Barragán—, curada por Pablo León de la Barra.
Feria Material Vol. 12: laboratorio de arte independiente
Maravillas Studio, Sabino 320, col. Cuauhtémoc — 5 al 8 de febrero
Feria Material es considerada la hermana pequeña y más alternativa de Zona Maco. En su 12ª edición, reunió a 70 galerías de México y el mundo dentro de las instalaciones industriales de Maravillas Studio, un espacio que subrayaba perfectamente su perfil experimental.
El leitmotiv que atravesó muchas de sus propuestas fue la naturaleza en crisis. La galería argentina Nora Fisch presentó al escultor Miguel Harte, cuyas obras de esmalte opalescente y resina de poliéster interrumpidas por crecimientos y orificios evocan un entorno natural transformado por materiales sintéticos, fusionando la estética pulida del Finish Fetish con los grotescos abyectos de Paul Thek.
Desde el terreno de lo social y lo simbólico, el colectivo Salón Silicón se presentó como una zapatería conceptual desplazada hacia el fetiche, donde el pie activa genealogías de poder, deseo y ornamento. Entre sus obras destacó GOL (Puto) de Romeo Gómez López, un balón animatrónico que concentra violencia simbólica en el acto de patear, y obras textiles de Patricia Belli (Vulva Vieja), donde la ropa usada de los años noventa funciona como archivo corporal y social.
El programa paralelo de Material también incluyó conversaciones con artistas, performances y el popular Material Monday, un recorrido gratuito por galerías con guía y autobús lanzadera.
Salón ACME: la fiesta más esperada de la semana
Proyectos Públicos Prim, colonia Juárez — 5 al 8 de febrero
¿Te gustaría saber más?
Conoce nuestras soluciones en madera:
Si Zona Maco es la institución y Material el laboratorio, Salón ACME es la fiesta. En su 13ª edición, fue considerada la apertura más esperada de la semana, con filas en la calle desde el primer día. Su sede, el Proyectos Públicos Prim, es en sí misma una obra de arte: una mansión Belle Époque de 1905 con múltiples niveles, patios interiores, pasillos abovedados y una enorme terraza con barra y DJs.
La obra que se robó todos los reflectores fue la instalación monumental I Am The Resurrection and I Am The Life (2026) del artista mexicano Enrique López Llamas, un guiño lúdico a las representaciones históricas del Cristo crucificado: la figura suspendida y deconstruida incluía una columna vertebral de cigarrillos gigantes, perros saltando como piernas y un rostro maquillado como arlequín.
La sección Estado, que cada año dedica un espacio a una entidad diferente de México, estuvo dedicada en 2026 a Puebla —cuarta ciudad más grande del país— y fue curada por Nina Fiocco. Salón ACME recibió más de 1,600 aplicaciones de países como Argentina, Brasil, España, Francia, Rusia y China, seleccionando a 82 artistas en seis secciones curatoriales.
BADA: arte sin intermediarios
Campo Marte — 5 al 8 de febrero
En su sexta edición, BADA (Bolsa de Arte Directo al Artista) mantuvo su propuesta original e irreemplazable: ser un evento libre de intermediarios que ofrece acceso directo y personal al artista y su obra. Con más de 200 artistas seleccionados entre más de 3,000 postulaciones de México, Argentina, Francia, España, Estados Unidos y Colombia, y precios que no superaron los 2,500 pesos, BADA se consolidó como la puerta de entrada ideal al coleccionismo contemporáneo.
Clavo y otras ferias emergentes: el pulso alternativo
La edición 2026 también vio la octava edición de Clavo, conceptualmente enfocada en apoyar proyectos creativos y artistas emergentes, tratando este período inicial de desarrollo como un punto esencial de compromiso público. Es tanto laboratorio como feria. Este año incluyó la obra de Eduardo Ponce Jiménez (Poctlii Xolotl), cuyas pinturas intersectan prácticas artísticas nahua tradicionales con materiales modernos.
La ciudad como escenario: museos e instituciones
La Art Week no se vivió solo en las ferias. Decenas de museos e instituciones de toda la ciudad abrieron exposiciones y actividades especiales.
- El Museo Tamayo inauguró Wayamou: Lenguas de lo común, con obras de Laura Anderson Barbata y Sheroanawe Hakihiiwe, y El gesto y lo invisible, una colectiva de 13 artistas que explora el límite entre lo perceptible y lo intangible.
- El Museo del Palacio de Bellas Artes acogió la intervención coreográfica COLOSOS de Diego Vega Solórzano, en diálogo con la exposición Geles Cabrera. Partituras corporales.
- En el Museo de Arte Moderno, Rafael Lozano-Hemmer presentó Jardín inconcluso, una exposición nocturna de gran escala que provocó colas de espera en las noches de la semana.
Fuera del circuito institucional, Proyectos Monclova trajo a su stand una mezcla de geografías con artistas de Cuba, Bolivia, Estados Unidos, Alemania, Brasil y México, incluidas pinturas de Alejandra Venegas inspiradas en Xochimilco y la obra Paisaje onírico (2026) de Hilda Palafox, con dos figuras femeninas conectadas por cuerdas que brotan de sus ojos en un efecto trompe-l'oeil.
Una semana, un estado de ánimo
Una idea recurrente que atravesó las obras en Zona Maco, Salón ACME y Feria Material fue lo que algunos críticos nombraron como "el yo en conflicto": animatronics, telas rotas, escenas surrealistas y figuras distorsionadas que exponen tensiones sociales y, al mismo tiempo, apuntan hacia la esperanza a través de soluciones creativas.
La Art Week CDMX 2026 demostró que Ciudad de México no es un mercado emergente: es un mercado definidor. Una ciudad cómoda con su propia voz y plenamente comprometida con dar forma al discurso artístico global.



















